Autorretrato fotográfico de Enrique López Ramírez, en el que aparece de perfil encendiendo un cigarro y viste con camisa, corbata y lleva puesto un reloj.
Loreto López Rodríguez, sobrina de Enrique, relata que su tío se dedicaba a la fotografía y que se solía tomar autorretratos, en los que jugaba con las luces y sombras.
