Carta escrita por Marcelino Cabañas Cabañas dirigida a la institución española Defensor del Pueblo, seleccionada de un dossier que incluye distintos documentos para la tramitación de su pensión. Dado que previamente se la habían denegado, en esta carta Marcelino narra detalladamente antecedentes personales y laborales, con el fin de solicitar la revisión de su pensión como combatiente de la Guerra Civil.
Claudia Sáenz Cabañas, nieta de Marcelino, relata lo siguiente sobre este documento: «Está solicitando su pensión como combatiente, ya que primero se la habían denegado porque cuando llegó a Chile tenía veinte años, es decir era menor de edad (la mayoría de edad en España era a los veintiún años). En segundo lugar, se la denegaron porque no podía acreditar que él había empezado a trabajar a los catorce años, porque en ese tiempo a los menores de edad los tomaban como ayudantes, por lo que no había registro en la seguridad social que trabajó tempranamente. Y como después se vino a Chile por la guerra, en rigor nunca había trabajado en España. Además, cuando él declaró en Salamanca dijo que era armero y no sargento, por lo que nunca pudieron acreditar que él era sargento, entonces siempre le denegaron la pensión (…). Él perdió el 75 por ciento de la audición de su oído derecho cuando un bombardero alemán atacó el tanque en el que él era armero».
