Fotografía de Basilio González Santolaya junto a su primera nieta, Pamela González, hija de su segundo hijo, Antonio González Barragán. La imagen fue tomada mientras ambos compartían sentados en el pasto.
Maren Dolores González Barragán, hija de Basilio, relata lo siguiente a partir de este documento: «Mi padre la adoraba, le cantaba. Ellos vivieron primero en la calle Maule con mis padres, y mi papá la paseaba cantando. Mi papá cantaba muy bien, tenía una voz preciosa. Cantaba las jotas, porque en el norte se canta la jota. Entonces le cantaba las jotas a ella y se pasaba por el pasillo, porque la chiquitita tenía problemas para dormir».
