Fotografía de María de la Concepción Martín Jiménez, abuela de Francisco Costa Pareja. La retratada aparece con el cabello recogido y vestida con una prenda oscura de cuello alto, con detalles claros en la parte frontal.
Carlos Costa González, hijo de Francisco, relata lo siguiente sobre este documento: «En la época de la guerra, mi bisabuela supo auxiliar a sus hijos. Cuando recibieron la carta de que había un barco esperándolos en Francia para irse a América, María de la Concepción decidió acompañar a su hija y a sus nietos, considerando que mi abuelo estaba atrapado en la guerra. Atravesaron todo España, desde Málaga hasta Francia, cruzando los Pirineos, en un viaje no menor con bombardeos, caminatas y hambrunas. Ella vió morir a sus nietos más pequeñitos en el campo de exiliados (…). Inicialmente ella también podía haber viajado en el Winnipeg, pero decidió no hacerlo porque tenía más hijos en Málaga (…) por lo que se devolvió, sin saber si volvería a ver a su hija y a sus nietos. Y finalmente, nunca más supo de ellos, no solo no volvió a verlos, es que nunca más supo de ellos».
