Salvoconducto de José Morales Pino, redactado por el Jefe de la 32ª División del Estado Mayor, en el que se ordena a las autoridades y personas a quienes se presente el documento permitirle, sin inconvenientes ni impedimentos, llevar a cabo una misión secreta encomendada, en su calidad de capitán y ayudante del Jefe de la 32ª División del Estado Mayor.
Juan Morales Olate, nieto de José, relata lo siguiente a partir de este documento: «Cuando se cumplieron los 80 años de la llegada del Winnipeg, fuimos a Valparaíso y nos encontramos con una señora de avanzada edad, que también era refugiada y que había llegado en el mismo barco. Por alguna razón comenzamos a hablar y le mencionamos sobre mi abuelo, José Morales, y ella nos dijo: ‘Ah José Morales, él iba y venía y traía información’. Luego, cuando vi este documento, recordé lo que ella nos dijo».
