Tarjeta de permanencia transitoria en Chile de Basilio González Santolaya, emitida en 1940 por la Dirección General de Investigaciones e Identificación de Chile. El documento indica su nombre, apellidos y nacionalidad, y certifica que Basilio presentó una solicitud para permanecer en el país y que dicha la tarjeta autoriza su permanencia transitoria.
Maren Dolores González Barragán, hija de Basilio, relata lo siguiente sobre este documento: «Yo lo que veía desde niña, era que mis padres vivían pidiendo la permanencia. Porque estas cosas les duraban poco, tenían que hacer las gestiones cada cierto tiempo, siempre escuchaba que tenían que ir a extranjería (…). Eran temporales, hasta que finalmente les dieron la definitiva».
